Anoche quemé trastos viejos, mezclados con desilusiones y recuerdos que encogen el alma.
Salté por encima de brasas candentes de dolores y penas.
Por un instante, volví a la pubertad. Aquella juventud que pasó tan rápido.
Luego al dormir soñé con aquellos tiempos difíciles y maravillosos, donde el amor abrasaba. Le puse rostro a mi primer amor y desperté… Quise dormir nuevamente para «recuperar mi sueño» y apareciste tú.
